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A los bebés les encanta ser llevados en brazos, así era ya hace miles de años y así sigue siendo hoy. El contacto directo con mamá o papá satisface la necesidad básica del bebé de sentirse protegido y estimula su autonomía y seguridad en sí mismo. Además, cargar al bebé de forma correcta le ayuda a mantener una postura óptima y por ese motivo resulta también de enorme importancia para su desarrollo corporal.
No en vano los antropólogos consideran que los recién nacidos están “diseñados” para ser llevados en brazos.

 
 






 
 

Los bebés llegan al mundo con la espalda curvada. Han pasado nueve meses desarrollándose en el vientre de su madre y durante ese tiempo la curvatura de su columna (en medicina se conoce como cifosis total) les brindó el apoyo perfecto.
Tras el parto, la columna del bebé debe estirarse poco a poco: un proceso delicado que requiere todo un año y que no se completa hasta que el niño puede mantenerse de pie y da sus primeros pasos.

A esto se suma que en el vientre de la madre el bebé debía mantener las piernas extremadamente dobladas. Lo que aplicado a un adulto podría parecer una luxación de la cadera, en realidad fue sumamente ventajoso para la formación de los acetábulos de la cadera. La articulación de la cadera del recién nacido, cuyo esqueleto aún sigue componiéndose principalmente de cartílagos, debe ir estirándose poco a poco hasta que el bebé cumple su primer año de vida. Con el fin de favorecer de la mejor manera posible el fortalecimiento de los acetábulos la articulación de la cadera debería mantenerse doblada tan frecuentemente como sea posible y no ser estirada desde el exterior.

Estos fundamentos médicos ayudan a comprender mejor cómo actuar correctamente con un recién nacido: cargue a su hijo preferentemente en lugar de llevarlo en un cochecito. Al cargarlo, preste atención a que su espalda esté curvada y sus piernecitas dobladas.
También deberá procurar que su hijo mantenga la espalda redondeada cuando esté tumbado, en lugar de dejarlo echado con la columna estirada durante muchas horas.

 
 






 
 

Ya se trate del modelo Carry Sling o Carry Baby, Jersey Sling, Ring Sling o Mei Tai: todos los portabebés de AMAZONAS aplican a la perfección los requisitos médicos relativos a la forma correcta de cargar a un bebé:

  • Los fulares portabebés de AMAZONAS brindan un soporte totalmente seguro, llevando al bebé mirando a la persona que lo lleva, al mismo tiempo que ofrecen espacio suficiente para la columna aún curvada del bebé.
  • Gracias a su ancha superficie de apoyo los fulares portabebés de AMAZONAS proporcionan el soporte ideal al culito del bebé, con una distribución homogénea del peso en cada corva de la pierna. De esta manera no sólo se favorece una postura saludable, sino que se evitan los puntos de presión.
  • Con el culito hundido, las piernas bien abiertas y las rodillas levantadas, los fulares portabebés de AMAZONAS mantienen al bebé en una postura que resulta muy importante para el desarrollo de la articulación de la cadera.
 
 






 
 






 
 

AMAZONAS Baby World también le ofrece diversos artículos para tumbar correctamente a su bebé: desde hamacas, pasando por cunas, hasta armazones:

  • Brindan el soporte adecuado y permiten mantener la espalda, proporcionando al bebé un sentimiento de seguridad y bienestar gracias al suave acabado de sus bordes.
  • Se ha comprobado que el movimiento de balanceo suave en una hamaca o cuna estimula el sentido del equilibrio y la coordinación del recién nacido e influye en general positivamente en su comportamiento.
  • En las hamacas para bebés y cunas de AMAZONAS el bebé podrá disfrutar de momentos de relax. Las tensiones de la pared abdominal se liberan, el bebé no puede estirarse en exceso y los gases desaparecen. Así, el bebé se siente completamente feliz.
 
 






 
 

 

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